10/31/17

Feliz Halloween

Siempre tuve ganas de escribir una novela con una escena importante que ocurriera en el Halloween de Inglaterra de inicios del siglo XIX. Me di el gusto con «La noche de las nueces» (una traducción un tanto libre de «Nut-crack night», un antiguo nombre que se daba a Halloween en Escocia y el Norte de Inglaterra).

Era usual que las familias se sentaran esa noche en torno a las chimeneas (el hemisferio norte atraviesa el otoño) y comieran avellanas o castañas. También era común lanzar estos frutos al fuego en juegos de adivinación amorosa: se daba un nombre a cada fruto y el que ardiera durante más tiempo determinaba cuál era la mejor pareja potencial. Existían otras variaciones de esta práctica. Había otros juegos con manzanas y repollos.

En mi novela, un abogado muy reservado y poco dado a las fiestas (Edward) intenta huir de su mente durante esta noche en una reunión campesina, donde encuentra una mujer fuerte y atractiva (Penelope) con un disfraz de bruja que no logra ocultar sus peculiaridades. Ambos, a su modo, están sufriendo. Ninguno de los dos debería estar ahí. Ese encuentro cambiará el destino de sus vidas.

#FelizHalloween para los que lo festejen.